[Autor: Maria Casas]
[Fuente: mundodeportivo]
El ejercicio físico combinado con una alimentación equilibrada y una buena hidratación es esencial para llevar un estilo de vida saludable.
Concretamente desde el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos (NIH, por sus siglas en inglés), aseguran que es recomendable practicar al menos 30 minutos de ejercicio moderado cada día durante toda la semana.
En el caso de las personas que están muy ocupadas y que no pueden más, los expertos insisten en que, pese a que parezca mucho, se puede conseguir. La motivación y la elección del deporte adecuado serán clave para encontrar ese rato de desconexión.
Por ello, estos profesionales de la salud lanzan una serie de consejos para incluir el ejercicio físico en la rutina, incluso si tienes la agenda muy apretada.
¿Por qué es importante hacer deporte?
Desde el NIH aseguran que hacer ejercicio es muy beneficioso para la salud, ya que favorece al organismo en muchos aspectos.
Por ejemplo, la actividad física fortalece el corazón y los pulmones; disminuye el riesgo de cardiopatía y accidente cerebrovascular; fortalece y tonifica los músculos; disminuye la presión arterial y los niveles de colesterol; ayuda a bajar de peso; mejora el sueño; alivia el estrés; mejora el equilibrio; puede ayudar a prevenir ciertas enfermedades, como el cáncer; y puede ayudar a retardar la pérdida ósea, entre otros beneficios.
Cómo mantenerse en movimiento cuando estás muy ocupado
Hay muchas personas que tienen gran facilidad para excusarse de hacer ejercicio. Lo cierto es que la carga laboral quita gran parte del tiempo de una jornada, pero, si intentamos aprovechar al máximo los ratos libres, es fácil sacar unos minutos para practicar deporte.
Los expertos del NIH aseguran que, en vez de lamentarse, excusarse y quejarse por no tener tiempo, se deben buscar maneras simples de convertir el ejercicio en una parte regular de la vida de una persona. Por ello, estos profesionales lanzan los siguientes consejos:
- Fraccionar el ejercicio: no es necesario hacer todos los 30 minutos de ejercicio, pues se pueden obtener los mismos beneficios para la salud haciendo tres sesiones de 10 minutos, o dos entrenamientos de 15 minutos. Por ejemplo, se puede hacer 10 minutos de sentadillas o flexiones por la mañana, hacer una caminata corta de 10 minutos después de comer y jugar un poco al baloncesto con los niños antes de cenar.
- Encontrar una actividad con la que se disfrute: es importante no empeñarse con un ejercicio que no nos gusta ni nos motiva, ya que hay mil maneras de mantenerse activo. Por ello, es importante seguir intentándolo hasta que encontremos una o varias actividades que nos motiven y nos gusten.
- Aprovechar el viaje de ida y vuelta al trabajo: durante este trayecto, si es posible, puedes montar en bicicleta, caminar o trotar. Los expertos aseguran que, con este tip, sentirás menos estrés y más energía cuando llegues o cuando salgas del trabajo.
- Levantarse más temprano: entrenar por la mañana puede aumentar la energía del cuerpo para el resto del día. Por ello, puede ponerse el despertador por la mañana 30 minutos antes y caminar o trotar alrededor del vecindario. Una bicicleta estática en interior también puede ser una buena opción.
- Encontrar y escoger el momento adecuado: aunque el ejercicio de la mañana puede ser una grandiosa manera de comenzar el día, si no te gusta madrugar, puedes sentirlo como una obligación. Por ello, en ese caso, puedes probar de hacer ejercicio después de trabajar.
- Programar el ejercicio: convierte el hecho de hacer ejercicio en algo tan importante como una reunión o una cita. Anotarlo en la agenda diaria será una buena opción. Nadie tiene por qué saber que estás haciendo ejercicio, pero es importante que los demás sepan que no estás disponible durante ese rato. Además, practicar deporte a la misma hora todos los días ayudará a que sea parte de la rutina.
- Unirse a un equipo: busca equipos recreativos en tu comunidad, pues unirse a un equipo puede hacer que el ejercicio sea más divertido y ayuda a mantenerse motivado.
- Sintonizarse mientras se hace ejercicio: por ejemplo, puedes utilizar el tiempo de televisión para hacer ejercicio, haciendo estiramientos, trotando en el sitio, saltando a la comba, etc.
- Cambiar las citas para hacer ejercicio: si regularmente quedas con un amigo para tomar café o para comer, piensa en convertir esa cita en un momento para hacer ejercicio con esa persona. Podéis dar un paseo o una caminata, ir a jugar bolos o probar una clase.
- Conseguir un entrenador personal: trabajar con un entrenador personal puede ayudar a aprender nuevas maneras de hacer ejercicio y a mantenerse motivado. Debes asegurarte de preguntar acerca de la cualificación del entrenador.
- Ponerse en forma con la familia: planea salidas semanales con tus hijos, monta en bicicleta, da un paseo por la naturaleza, etc.